Octubre 9, 2009...11:02 am

Y el Premio Nobel de la Paz va a… Barack Obama

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No se llevó la candidatura olímpica para Chicago, pero hoy Barack Obama ha recibido un premio igualmente suculento: el Premio Nobel de la Paz (dotado con 1,4 millones de dólares). Y es que lo de este hombre es batir todos los récords: primer Presidente afroamericano de los Estados Unidos y ahora primer Presidente de los Estados Unidos que recibe el Nobel de la Paz mientras está aún en el cargo (en el 2002, Jimmy Carter obtuvo el galaradón pero ya no estaba en el Despacho Oval). Según el Instituto Nobel, Obama es el ganador “por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”. Al ser preguntado sobre si este premio no era prematuro, Thorbjorn Jagland (presidente del Comité Nobel y ex Primer Ministro de Noruega) dijo que no. “No le concedemos el premio por lo que pueda hacer en el futuro pero lo que ha hecho duranteel último año. Esperamos que esto le ayude en lo que intenta hacer”, contestó rotundo.

¿Realmente se merece este galardón?

Razones para el sí. Realmente Barack Obama es una gran bocanada de aire fresco en la escena internacional. Es cierto que es la imagen de la “Nueva América” y que ha conseguido ser un referente mundial. Además, hay razones de sobra para avalar su voluntad de mejorar la política exterior de su país:

  1. Mientras estaba en el Senado, Obama fue el principal promotor del “Global Poverty Act” de 2007, una ley que luchaba para que los Estados Unidos se implicasen más en la lucha contra la pobreza.
  2. Obama se opuso a la guerra de Irak en un momento en que cualquier detractor de la guerra era visto como “antipatriota”. Ahora que es Presidente, ha prometido retirar las tropas en el verando del 2010 y también tiene previsto destinar 2.000 millones de´dólares a los refugiados iraquíes.
  3. Recordemos su visita a Berlín durante su campaña electoral: el 24 de julio del 2008, Obama congregaba a 200.000 personas frente a la Puerta  de Branderburgo. No se veía nada parecido desde el histórico discurso “Ich bin ein Berliner” de Kennedy (que también inauguraba una época de nueva doctrina internacional para los Estados Unidos).
  4. A diferencia de sus predecesores, no ha dejado el conflicto palestino-israelí para el final de su mandato, sino que lo ha establecido como una prioridad. El 22 de enero de 2009, anunció a George Mitchell como “enviado especial a Oriente Medio”. Y todos recordamos su histórico discurso en El Cairo.
  5. Obama quiere negociar un nuevo tratado de desarme nuclear con Rusia. De hecho, la ocasión es más que propicia porque a Rusia no le queda otra opción: su arsenal nuclear está completamente desfasado y es un desarme “mutuo” es una buena ocasión para el Kremlin para “equipararse” con los Estados Unidos.

Razones para el no. Es cierto que ha cambiado la imagen de América en el mundo, pero todavía no ha conseguido ningún éxito palpable en política exterior. Y la tradición de los Nobel era premiar resultados, no intenciones. Es cierto que todos estamos contagiados por el optimismo de una nueva era, pero de momento el mundo no ha cambiado. La guerra de Irak sigue, la guerra de Afganistán sigue, Irán ha reconocido tener armas nucleares, los últimos episodios de violencia en Jerusalem demuestran que estamos todavía lejos de alcanzar la paz en Oriente Medio, y un largo etcétera.

Además, hay otra razón de peso. Hay gente que lleva muchos años trabajando por cambiar realmente el mundo. Gente anónima en su mayoría que están cada día sobre el terreno para salvar vidas o aliviar el sufrimiento de millones de personas. El Nobel se tendría que fijar de vez en cuando en todos ellos, y no premiar simplemente a figuras de relevancia internacional.

 

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