17 minutos: historia del discurso que le cambió la vida a Obama

Dado que ayer se cumplieron los 100 primeros días de la Administración Obama, creo que es un buen momento para acordarnos de “cómo empezó todo”. A veces tengo la sensación que nos olvidamos que hace tan sólo cinco años prácticamente nadie fuera de Illinois conocía a Barack Obama y que fue gracias al brillante discurso que el ahora Presidente de los Estados Unidos pronunció en la Convención Demócrata de 2004 que el entonces aspirante a Senador por Illinois se dió a conocer.

17 minutos de discurso, 2.297 palabras, y Obama pasó de ser un don nadie a ser comparado con Martin Luter King Jr. y John F. Kennedy.

Aquí os explicó cómo se gestó este discurso de 17 minutos que cambiaron la vida a Barack Obama.

Es una tradición política en Estados Unidos que cada vez que el Presidente hace su discurso semanal (antes por radio; ahora también online) un miembro del partido de la oposición le hace una réplica. El 26 de junio de 2004 un aspirante a Senador por Illinois llamado Barack Obama fue elegido para hacer la réplica a George W. Bush. Fue una intervención breve, televisada y escrita por dos de los asesores más próximos a Obama, David Axelrod y Robbert Gibbs. Según este último, la intervención entonces de Obama “fue buena, pero no llegaba a inspirar del todo. Se notaba que era un discurso que no lo había escrito Obama”.

Unas semanas más tarde, Obama era elegido para dar la “Keynote Address” en la Convención Demócrata, uno de los mayores honores que te pueden ofrecer. La decisión no gustó a todo el mundo (Obama era un desconocido), pero John Lerry, que era el candidato demócrata a la presidencia en el 2004, sabía lo que hacía. En abril, Kerry había estado haciendo campaña en Illinois, donde coincidió con Obama, y se quedó prendado del carisma y la oratoria del joven aspirante a Senador. Se comenta que en aquel momento, alguien le dijo a Kerry “Este hombre algún día será candidato a la presidencia”, a lo que Kerry respondió “Nada de algún día. Este hombre tienen que ser una de las caras del partido demócrata hoy. Tiene que dar la keynote”.

Y mientras Obama iba en coche camino a un acto electoral en Chicago le llmaron por teléfono para darle la noticia. “Esto es muy fuerte”, comentó Obama cuando colgó.

Enseguida se pudo manos a la obra. Robert Gibbs, su entonces director de comunicación (y hoy Secretario de Prensa de la Casa Blanca), le pasó algunos discursos memorables de ediciones anteriores de la Convención Demócrata para tener referencias. Pero la consigna que Obama dio a su equipo fue clara: él mismo escribiría el discurso.

 

Obama escribe el discurso

El primer borrador lo escribió en un cuaderno de hojas amarillas. Aprovechaba cualquier momento y se decía que escribía hasta en el lavabo del Senado de Illinois. El verdadero momento de inspiración, según el propio Obama,  llegó cuando estaba viendo un partido de baloncesto en la tele. En ese momento pensó en todas las historias que le explicaba la gente en la campaña y se acordó de una frase que había utilizado el pastor de su iglesia, Reverendo Jeremiah A. Wright Jr.: “la audacia de la esperanza”. Apagó el televisor y se puso a escribir.

El primer borrador ya era un excelente discurso, pero demasiado largo (25 minutos). Los organizadores de la Convención le habían comentado que sólo dispondría de 8 minutos en el estrado. Durante las dos semanas siguientes, Obama y su equipo repasaron línea por línea para acortar el discurso: la parte donde Obama explicaba su biografía se hizo más breve, se eliminaron algunas anécdotas y se pulió ele lenguaje. Sin embargo, el discurso seguía siendo de 17 minutos.

Además, tenía que pasar “el filtro” de los responsables de comunicación de la Convención. En la convención demócrata de 2004 trabajaban unos 15 escritores de discurso cuya misión era asegurar que todos los discursos eran breven, hablasen de kerry y no contuviesen ataques personales contra Bush. La jefa de este equipo era Vicky Rideout quien, cuando recibió el borrador de Obama, enseguida vió que era un excelente discurso “pero necesitaba algunos cambios: había pocas referencias a Kerry y demasiadas a Illinois”.

Obama se prepara para el discurso

Aún faltaba una parte importante: Obama tenía que practicar su discurso. Todo el mundo que habla en la Convención (antiguos Presidentes incluídos) tiene que practicar. Obama por aquel entonces no tenía práctica en el uso del teleprompter ni tampoco se había “enfrentado” a una audiencia tan grande.

Se contrató a Michael Sheehan, un “speech coach” de Washington, y a Kevin Lampe, consultor de comunicación de Chicago, para que entrenasen a Obama. Tenía que familiarizarse (y deprisa) con: a) cómo leer de un teleprompter sin que se note que estás leyendo y b) cómo superar lo que se llama “surfing (or riding) the applause”. (Cuando estás delante de una masa de personas tan grande que no paran de gritar y aplaudir tu instinto natural te dice que dejes de hablar para disfrutar de los aplausos. Pero esto es letal porque la gente que te ve en la tele no escuvha el ruido de fondo y sólo percibe pausas continuas, lo que hace que los telespectadores pierdan el interés).

El discurso lo había de pronunicar el martes y el lunes por la mañana todavía no había conseguido dominar del todo las dos técnicas. No había tiempo para michos más ensayos porque tenía que atender a la prensa. Durante el resto del lunes y el martes hasta el mediodía Obama no paró de conceder entrevistas. ¿El resultado? Su voz se emepezó a agravar y se temió que acabase con cierta afonía. Se le dejó toda la tarde libre para que pudiese relajarse y sólo hablar con su familia.

El gran momento

A las nueve de la noche, Obama hace su aparición en escena. En los primeros momentos no consigue entusiasmar. Sus gestos eran demasiado rígidos y metódicos, el tono de voz era demasiado homogéneo. Pero enseguida se recuperó: se relajó y encontró su propia voz.

Todo el mundo sabe que aquel discurso, a pesar de todos los problemas previos, fue memorable.

4 comentarios

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4 Respuestas a “17 minutos: historia del discurso que le cambió la vida a Obama

  1. marisol turienzo

    ¿Donde puedo leer ese discurso ?me he quedado con las ganas después de leer tu relato

    • Exelente todExcelente todos deberíamos de ser así
      En este momento estoy preparando a mi hija su discurso de mejor alumna
      Para la escuela y espero que ella tenga solamente como un ejemplo y que ella misma descargue sus ideas y mensaje a sus compañeros y que sepa ser un gran líder
      Mi Hija es Paraguaya 14 años María del Mar Montserrat Martínez Encina
      Saludos a todos

  2. Gabriel Garza

    Buen artículo. Favor de corregir las faltas de ortografía.

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