The Iron Lady

Me encantó “Malcolm X”. Me encantó “Nixon” y “JFK”, y también “El último rey de Escocia” y, por supuesto, “Frost vs. Nixon”. Soy además una auténtica adicta al “Ala Oeste de la Casa Blanca”, disfruté con “Into the Storm”, la serie que narra la vida de Winston Churchill; y hace unos días un compañero de trabajo (moltíssimes gràcies, Roger) me descubrió la brillante “House of Cards”, una serie británica de principios de los noventa sobre las tretas, escaramuzas y vilezas maquiavélicas varias (asesinatos incluidos) de un ambicioso y retorcido político conservador que se hace con el poder de su partido (un sensacional Ian Richardson interpreta al personaje).

Deducirán que ver películas y series políticas es una de mis aficiones favoritas, con lo que estoy de enhorabuena. La gran pantalla me regalará en los próximos meses una serie de joyas con las que seguir deleitándome. La que más ilusión me hace: The Iron Lady. 

Ha recibido siempre críticas, cuando no directamente insultos. Sus oponentes la detestaban, sus adversarios la odiaban y entre los suyos tampoco se podía decir que despertara efusivas simpatías. Y es que Margaret Thatcher era dura e implacable, testaruda y contundente, ambiciosa y desconfiada. Pero algunas de sus iniciativas, mal que nos pesen, consiguieron sacar al país adelante en unos momentos críticos que llegaron a rozar el desastre.

A principios de enero se estrena “The Iron Lady”, donde la siempre impecable Meryl Streep se pone en la piel de la ex Primer Ministra con tal destreza y maestría que su interpretación huele claramente a Óscar. Si tienen la oportunidad, vean la película en versión original. Streep hace un trabajo sensacional con la voz de la ex-Primer Minister. Y es que Margaret Thatcher tuvo que tomar clases para rebajar el tono de voz y para conseguir hablar más despacio. El National Theatre fue quien guió los entrenamientos de voz de Thatcher para que adoptase una mayor claridad en sus discursos y conseguir un tono de estadista. 

Por no decir que en la película se refleja muy fielmente el cambio de imagen que experimentó la líder conservadora en su viaje hacia Downing Street. Es decir, todos sus esfuerzos para mejorar su expresividad facial y corporal.

A principios de enero tendremos a “The Iron Lady” en nuestras pantallas. No os la perdais.

 

Deja un comentario

Archivado bajo comunicación, Hablar mejor en público, liderazgo, publicidad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s