Un día para la esperanza

Una niña acude a un mitin de Suu Kyi (Soe Than Win/AFP/Getty Images)

Sus esfuerzos, y los de todas las personas que la rodean, merecen nuestro aplauso y sincera admiración. Porque no podemos dudar que la vida de la Premio Nobel de la Paz birmana Aung San Suu Kyi ha sido un auténtico calvario en los últimos años. Y que la de sus seguidores no ha sido, ni mucho menos, más fácil.

Hija de Aung San, quien condujo el país a la independencia y está considerado como un héroe nacional, Suu Kyi ganó por una amplia mayoría las elecciones en su país en 1990. La Junta Militar que gobierna el país (el ejército dio un golpe de Estado en 1962) no aceptó los resultados de las urnas y confinó a “La Dama”, como la conocen en su país, a quince años de arresto domiciliario. Finalmente, en noviembre del 2010, después de unas elecciones muy criticadas en donde el propio régimen aceptaba la creación de un parlamento civil (formado, eso sí, en la práctica totalidad por ex generales de la Junta), Suu Kyi fue liberada de su condena.

Además, el régimen comenzó a dar signos de apertura que hicieron pensar que el proceso hacia una transición democrática estaba en marcha: se amnistiaron cientos de prisioneros políticos, se relajó la censura mediática (aunque no se eliminó) y se legalizaron los sindicatos.

Hoy se da un paso más.

Hoy se celebran en este país asiático elecciones en 45 circunscripciones electorales. El resultado, es cierto, no modificará un ápice la estructura de poder (el Parlamento tiene 650 escaños, el 80% de ellos ocupados por miembros del Partido Unión, Solidaridad y Desarrollo, actualmente en el poder). Ahora bien, estas elecciones por sí mismas ya marcan un hito simplemente por celebrarse. Son un símbolo, un símbolo poderoso, de que algo está cambiando. El partido de Suu Kyi ha concurrido a estas elecciones y, por las informaciones que estamos recibiendo, puede que incluso la líder birmana ocupe un escaño en el Parlamento.

El sueño de ver una Birmania democrática está un poco más cerca de hacerse realidad.

Para celebrarlo, The Boston Globe ha seleccionado un conjunto de fotografías que una belleza extraordinaria que reflejan la realidad del país. Os dejo algunas:

Un pescador en el puerto de Yangon (STR/AFP/Getty Images)

Staff/Reuters

Soe Than Win/AFP/Getty Images

Staff/Reuters

Ye Aung Thu/AFP/Getty Images

 

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Archivado bajo Campañas electorales, liderazgo

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